"La pastilla de la tiroides que te tomas no es lo mismo que la energía que tu corazón necesita." La Dra. Mercedes lo dijo con suavidad. Como si supiera que estaba a punto de cambiarlo todo.
"Tus análisis pueden verse perfectos mientras tu cuerpo la necesita con desesperación. Todos los días."
"Espera... ¿qué?"
Tomó su bolígrafo y dibujó tres círculos.
"Tu levotiroxina te da T4. Tu hígado es donde la T4 se convierte en T3. Pero años de problemas de tiroides sobrecargan tu hígado. Entonces la conversión se rompe. Y tus células dejan de recibir la T3 activa que tu corazón y tu cuerpo necesitan."
"Eso es lo que causa los brincos en el pecho, el peso atascado, la fatiga. Todo."
"Entonces mi hígado estuvo bloqueando todo este tiempo... ¿y nadie me lo dijo?"
"Porque a tu endocrinólogo lo entrenan para leer los números de la sangre. No para revisar si la T3 de verdad está llegando a tus células."